Inicio > Economía > Lo que Thomas Piketty no vió del siglo XXI

Lo que Thomas Piketty no vió del siglo XXI

En este artículo nos proponemos mostrar cómo, en los primeros trece años del siglo XXI, el crecimiento de las diez más grandes fortunas (nominales) del mundo está por debajo del crecimiento producto interno bruto (PIB) de todas las naciones. Así mismo mostraremos cómo la riqueza de aquellas ha sufrido una desaceleración en todo el período considerado, mientras que el PIB mundial se ha acelerado. Al comparar el desempeño de aquellos dos agregados no dudamos en hablar de la década perdida de las grandes fortunas.

Esto contrasta con el estudio de Thomas Piketty quien, en su libro El capital en el siglo XXI, pretende verificar la tendencia del capital privado a superar el crecimiento de la economía global, aumentando con ello el grado de desigualdad que dice reinar en la economía mundial. Con ello Piketty revive la vieja idea de Karl Marx quien creía que bajo un régimen capitalista la riqueza global terminará en manos de una pocas personas.

El error que cometen muchas personas en sus análisis proviene del uso de razonamientos inductivos. La inducción lógica no puede proporcionar conocimiento cierto. Por ejemplo, si ha estado lloviendo durante los últimos quince días, ello no nos da pié para afirmar que mañana lloverá. Bertrand Russel decía que sólo hay dos clases de lógicas: la deductiva y la mala. La inducción, que comparada con la deducción es muy mala, sólo tiene valor para la formulación de hipótesis, no para llegar a resultados concluyentes. La inducción puede ser el primer paso hacia el conocimiento pero por si sola está muy lejos de concluyentes conocimientos.

Eso es lo que le sucede a Piketty en su estudio cuando compara la riqueza total de las 30 personas más ricas en 1987 con la riqueza total de las 45 personas más ricas en 2010 y observa que dicha riqueza se incrementó en 6.8%, mientras que el crecimiento del PIB mundial lo hizo en 2.1%. Concluir de aquello la existencia de una tendencia al crecimiento de la riqueza de los más adinerados y el empobrecimiento del resto de los no afortunados es, sin duda, un grave error de lógica formal.

Como bien señala Juan Ramón Rallo en su artículo ¿Qué pasó con los superricos de 1987? [1], los ricos de 1987 no son los mismos de 2010, muchas de aquellas fortunas desaparecieron y otras surgieron, refutando una idea implícita en el trabajo de Piketty quien sugiere que la riqueza se reproduce automáticamente sin la necesidad de una empresarialidad de su propietario.

Las muestras estadísticas que muchos economistas escogen, sirven para “demostrar” una teoría, o rebatirla con otras. Si bien Piketty compara lo ocurrido en 1987 y en el 2010 para apoyar sus visiones preconcebidas, bien podemos nosotros, arbitrariamente, mirar que sucedió con las grandes fortunas en la primera década del siglo XXI y “concluir” lo contrario . El período del 2000 al 2012 es muy interesante porque fue la época de grandes florecimientos y grandes catástrofes económicas que muestra, cómo nos lo dice el profesor Rallo, lo difícil que resulta conservar una fortuna.

Los análisis que se desprenden de las estadísticas de la primera década del siglo XXI nos permiten concluir que el desempeño de las diez más grandes fortunas fue calamitoso mientras que el PIB global (la riqueza de toda la humanidad) tuvo un crecimiento armonioso con una ligera caída en el 2009 y una muy exitosa recuperación hasta el 2012.

No obstante sería una irresponsabilidad concluir que estamos ante una tendencia cierta, Lo que mostraremos abajo refleja muy bien lo sucedido en un período de trece años, que si bien es corto es muy significativo económicamente. Lo que sucedió en estos primeros trece años del presente siglo puede repetirse o no, lo único que nos queda claro es que en estos trece años las súper fortunas han tenido un desempeño muy pobre comparado con el PIB mundial.

Sin ninguna duda, el trabajo del profesor Piketty apunta hacia el favorecimiento de políticas estatistas y liberticidas. Lo que a Piketty le preocupa, y a los gobernantes de la social democracia también, es la desigualdad del ingreso y para corregirla propone medidas fiscales exorbitantes. La desigualdad y la pobreza son consideradas por muchos economistas como palabras sinónimas, pero no lo son. Piketty, como Marx, considera que cuando la fortuna de la humanidad esté en manos de un puñado de personas habremos llegado a los extremos de desigualdad. Pero no, se equivocan, en ese hipotético caso la sociedad mundial será rematadamente igual, todos pobres. No en vano Piketty es llamado el Marx del siglo XXI.

Hay un pasaje en el opúsculo Trabajo Asalariado y Capital de Karl Marx que muestra cómo su preocupación no es la pobreza sino la desigualdad, así dice:

Sea grande o pequeña una casa, mientras las que la rodean son también pequeñas cumple todas las exigencias sociales de una vivienda, pero, si junto a una casa pequeña surge un palacio, la que hasta entonces esa casa se encoge hasta quedar convertida en una choza. La casa pequeña indica ahora que su morador no tiene exigencias, o las tiene muy reducidas; y, por mucho que, en el transcurso de la civilización, su casa gane en altura, si el palacio vecino sigue creciendo en la misma o incluso en mayor proporción, el habitante de la casa relativamente pequeña se irá sintiendo cada vez más desazonado, más descontento, más agobiado entre sus cuatro paredes”.

En cortas palabras: la envidia es, para Marx, una poderosa categoría de la filosofía política.

La desigualdad del ingreso no sólo es inevitable, es necesaria. Es la desigualdad del ingreso la que permite la acumulación de capital necesaria para las grandes realizaciones que necesitan las sociedades modernas. Otra cosa muy distinta es la pobreza, las sociedades pueden ser desiguales mas no pobres. Pero las sociedades iguales todas son pobres, ¿será necesario poner ejemplos? Bien lo decía Peter Bauer, la pregunta no es indagar por las causas de la pobreza, la pobreza es inherente a los seres vivos, la pregunta es cómo salir de ella, cómo una sociedad llega a ser rica.

Es bien conocido los nexos compinches del gran capital con las esferas superiores del gobierno. Ese gran capital que busca protección estatal, subsidios, gabelas y ventajas no es el capitalismo del libre mercado que pregonamos los libertarios. Es aquel capitalismo odioso y favorecedor de grupúsculos el que necesariamente termina apoyando los regímenes que desconfían de las libertades individuales. Es en esa dirección en la que se mueve espectacularmente el profesor Piketty.

Resultados

La idea central del artículo es comparar dos cuadros de datos estadísticos, uno referente a las diez más grandes fortunas y el otro correspondiente al PIB mundial. Es pertinente dar algunas explicaciones de los cuadros que presentaremos: En las segundas columnas estamos poniendo los montos totales de la riqueza de las diez más grandes fortunas correspondiente a cada año, lo mismo para el PIB mundial. En las terceras columnas estamos poniendo las variaciones ínter anuales que sufren los respectivos montos. En las cuartas columnas estamos poniendo los porcentajes correspondientes a las variaciones ínter anuales de los distintos montos, indicando con ello los incrementos o disminuciones de las correspondientes cuantías.

La última columna amerita una explicación inmediata, se forma haciendo las diferencias porcentuales ínter anuales, queremos indicar con ello la forma cómo se acelera el crecimiento de la riqueza. Por ejemplo: si de un año al siguiente la diferencia de porcentajes es positiva ello nos indicará cierto “grado” de aceleración de la riqueza que, suponemos, es debido a una acción empresarial exitosa. Si la diferencia es negativa, nos indicará una desaceleración en el crecimiento. Si dos años consecutivos tienen el mismo porcentaje de crecimiento, la aceleración de la riqueza será nula e indica que no se ha experimentado ninguna acción empresarial. Por ejemplo,cuando una persona presta sus recursos a una tasa de interés constante es claro que su capital nominal está creciendo pero su crecimiento no sufre variaciones, es decir, no está acelerado ni desacelerado y por lo tanto, pensamos, que su acción empresarial es pasiva y la calificamos con cero.

Las diez más grandes fortunas
según la revista FORBES [2]

Tabla 1(Las cifras se miden en miles de millones de dólares)

 

Año

monto $

variación $

crecimiento %

Aceleración % por año

2000

255.2

2001

267

11.8

4.4

2002

266.2

-0.8

-0.03

−4.43

2003

217.2

-49

-18

−17.97

2004

255

37.8

17

35

2005

262

7

2

−15

2006

277.4

15.4

5

3

2007

343

65.6

23

18

2008

417

74

21.5

−1.5

2009

253.9

-163.1

-39.1

−60.6

2010

342.2

88.3

34.7

73.8

2011

406

63.9

18.6

−16.1

2012

395.4

-10.6

-2.6

−21.2

5.48%

0.63

promedio

promedio

 

 

PIB nominal mundial
entre el año 2000 y el 2012 [3]

Tabla 2 (Las cifras se miden en billones de dólares, billón como millón de millones )

 

Año

Monto $

Variación $

crecimiento %

Aceleración % por año

2000

32,9

2001

32,7

−0,2

−0,6

2002

33,9

1,2

3,6

4.2

2003

38,1

4,2

12,3

8.7

2004

42,8

4,7

12,3

0

2005

46,3

3,5

8,1

−4.2

2006

50,2

3,9

8,4

0.3

2007

56,5

6,3

12,5

4.1

2008

62,0

5,5

9,7

−2.8

2009

58,7

2,2

3,8

−5.9

2010

64,3

5,6

9,5

5.7

2011

71,2

6,9

10,7

1.2

2012

72,7

1,5

2,1

−8.6

7.7%

0.245

promedio

promedio

 

 

Veamos las comparaciones de las dos tablas:

1. De la segunda columna de la tabla 1 concluímos que el crecimiento de las diez más grandes
fortuna dentro el período de los trece años es del 54.9% Y lo correspondiente al PIB mundial dentro del mismo período de trece años es del 120,9% . Las cifras hablan por si solas, el PIB creció un poco más de 2.2 veces que las grandes fortunas.

2. El promedio del crecimiento porcentual ínter anual del PIB mundial fue 7,7% mientras el de las diez más grandes fortunas fue del 5.48% Es decir el promedio del crecimiento ínter anual del PIB es algo más 1.4 veces del de las diez más grandes fortunas.

3. De la columna 4 de ambas tablas vemos que el crecimiento ínter anual del PIB es completamente armonioso, salvo el período 2000 – 2001 en donde el PIB mundial tuvo un leve decrecimiento del 0.6%. Por el contrario, el comportamiento del crecimiento de las diez más grandes fortunas fue errático y muchas veces catastrófico. Por ejemplo en el período 2008 – 2009 las diez más grandes fortunas tuvieron un lamentable detrimento patrimonial del 39.1%, también tuvieron una gran caída en el 2003 del 18% y otra leve al final del 2012 del 2.6%.

4. Veamos finalmente la quinta columna. Como lo dijimos antes, en ella se consigna la aceleración o desaceleración del crecimiento de la riqueza, esto es, la empresarialidad que la soporta. Como podemos ver en última columna, la desaceleración del crecimiento de las diez más grandes fortunas fue del 0.63%. En cambio la aceleración del crecimiento del PIB mundial fue del 0,245%.

Con los cuatro puntos anteriores en mente llegamos a la conclusión que el PIB mundial en los primeros trece años del siglo XXI tuvo un desempeño luminoso si lo comparamos con las diez más grandes fortunas.

Gráficas comparadas del crecimiento y la aceleración de la riqueza

crecimiento_grace

aceleracion_grace

Comentarios sobre la metodología

Las contrastaciones que hemos hecho entre el desempeño del PIB mundial y las diez más grandes fortunas en los primeros trece años de este siglo son un hecho real ajustado a datos estadísticos confiables. No obstante no podemos afirmar que aquellas diferencias son características permanentes dentro de un sistema capitalista.

Dicho lo anterior, es perfectamente válido una crítica a lo que expusimos, alegando que la muestra que tomamos es muy pequeña y poco significativa; que si tomamos una muestra más grande los resultados obtenidos por el profesor Piketty empiezan a revelarse. Y es claro, a medida que aumentamos el tamaño de la muestra más nos acercamos a los resultados del PIB mundial. Por ello la pregunta obvia es ¿qué tan grande debe ser la muestra de las más grandes fortunas que debemos considerar? O también así, ¿qué tan grande hay que ser para ser considerado uno de los más grandes? También cabe preguntarse ¿por qué no incluir también los capitales medidos en miles de dólares? Creo que es acá en donde el trabajo del profesor Piketty se quiebra y revela un sesgo ideológico, agregado al error de hacer uso de la inducción lógica que, como sabemos, no conduce a certezas.

Agradecimientos

Agradezco al Dr Sebastián Zuluaga de Wake Forest University por la elaboración de las gráficas.

Referencias

[1] http://www.elcato.org/que-paso-con-los-superricos-de-1987

[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Milmillonarios_seg%C3%BAn_Forbes#2001_Top_10

[3] http://data.worldbank.org/indicator

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Categorías:Economía
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: